Tu amor me inspira,tu ternura me conmueve y tus besos me enloquecen.

30 de abril de 2013

recibido por mail de BRURIA



LA PEQUEÑA ASTILLA DE PORCELANA

Mi madre solía pedirme a menudo que pusiera la mesa con la "porcelana buena".  Como esto sucedía con mucha frecuencia, nunca me pregunté por qué lo hacía en esas ocasiones.  Suponía que era simplemente un deseo suyo, un capricho momentáneo, y hacía lo que ella me pedía.

Una noche, mientras ponía la mesa, llegó inesperadamente Marge, una vecina.  Llamó a la puerta y mamá, ocupada en la cocina, le gritó que pasara.  Marge entró en la inmensa cocina y, al ver la mesa puesta con tanta elegancia, observó:
-    Oh, veo que tienen visitas.  Vendré en otro momento.  De todos modos, tendría que haber avisado antes.
-    No, no, está bien -respondió mi madre-.  No esperamos a nadie.
-    Bueno -dijo Marge con expresión confundida-, ¿por qué sacaron entonces la porcelana buena?  Yo uso mi juego bueno sólo dos veces al año, a lo sumo.
-    Porque preparé la comida favorita de mi familia -respondió mamá sonriendo-.  Si ponemos la mesa con lo mejor que tenemos para invitados especiales y gente de afuera cuando vienen a comer, ¿por qué no para la familia?  No se me ocurre nadie más especial.
-    Bueno, sí, pero se te va romper este juego tan lindo de porcelana -respondió Marge, sin comprender todavía el valor que mi madre asignaba al hecho de estimar a su familia de esa manera.
-    Oh, bueno, unas cuantas astillas en la porcelana son un precio muy bajo por la forma en que nos sentimos cada vez que nos reunimos a la mesa en familia, usando estos lindísimos platos -dijo mamá como al descuido-.  Además -agregó, con un guiño infantil-, cada pieza astillada tiene ahora una historia para contar, ¿no?

Miró a Marge como si una mujer con dos hijos adultos tuviera que saberlo.  Luego caminó hasta el armario y sacó un plato.  Sosteniéndolo, dijo:
-    ¿Ves esta astilla?  Yo tenía diecisiete años cuando se produjo.  Nunca me olvidaré de ese día.

El tono de su voz bajó; parecía estar recordando otra época.
-    Un día de otoño, mis hermanos necesitaban ayuda para levantar las últimas parvas (mies tendida en la era) de la temporada, para lo cual contrataron a un hombre apuesto, joven y fuerte.  Mi madre me había pedido que fuera al gallinero a buscar huevos frescos.  Fue entonces cuando vi al nuevo ayudante.  Me detuve y observé durante un momento cómo levantaba esos fardos grandes y pesados de pasto verde y los cargaba sobre su hombro, para luego arrojarlos sin esfuerzo sobre la parva.  Les digo que era un hombre muy guapo:  delgado, de cintura estrecha, brazos fuertes y el pelo abundante y brillante.  Seguramente intuyó mi presencia, porque estando a punto de lanzar un fardo, se detuvo, se dio vuelta, me miró y se limitó a sonreír. 

¡Era tan increíblemente buen mozo! -dijo mamá lentamente, mientras pasaba un dedo por el borde de la bandeja, y le daba unos golpecitos suaves-.  Bueno, supongo que a mis hermanos les caía bien ya que lo invitaron a comer con nosotros.  Cuando mi hermano mayor le dijo que se sentara junto a mí en la mesa, casi me muero.  Se imaginan lo incómoda que me sentía, sabiendo que me había visto parada observándolo.  Y ahora estaba sentada a su lado.  Su presencia me ponía tan nerviosa, que tenía la lengua como trabada y lo único que hacía era mirar para abajo.  De pronto, al tomar conciencia de que estaba contando una historia en presencia de su hija y de la vecina, mamá se puso colorada y apresuró el fin del relato.
-    La cosa es que él me pasó su plato y me pidió que le sirviera.  Yo estaba tan alterada que tenía las palmas húmedas y las manos me temblaban.  Cuando tomé su plato, se me resbaló, se golpeó contra la cacerola y se astilló.
-    Bueno -dijo Marge, para nada conmovida con la historia de mi madre-, yo diría que suena como un recuerdo que es preferible olvidar.
-    Al contrario -replicó mi madre-.  Al año me casé con ese hombre maravilloso.  Y hasta el día de hoy, cuando veo ese plato, me acuerdo con alegría del día que lo conocí.

Con cuidado, volvió a poner el plato en el armario detrás de los otros, en un lugar especial y, al ver que yo la miraba, me hizo un guiño.  Consciente de que la apasionada historia que acababa de contar no le despertaba a Marge sentimientos de ningún tipo, tomó rápidamente otro plato, esta vez uno que se había roto y había sido pegado cuidadosamente, con pequeñas gotas de cola esparcidas en costuras bastante desparejas.
-    Este plato se rompió el día que volvimos del hospital con Mark, nuestro hijo recién nacido -dijo mamá-.  ¡Qué día más frío!  Tratando de ayudar, a mi hija de seis años se le cayó al suelo cuando lo llevaba al fregadero.  Al principio me enojé, pero me dije a mí misma:  "Es sólo un plato roto y no voy a permitir que esto altere la felicidad que sentimos al recibir a este bebé en la familia".  Por otra parte, recuerdo que todos nos divertimos mucho con los diversos intentos que hicimos por recomponer el plato.

Yo estaba segura de que mi madre tenía otras historias para contar sobre ese juego de porcelana.  Pasaron varios días y no podía olvidarme de aquel primer plato que nos mostró.  Era especial, aunque más no fuera porque mamá lo había guardado con mucho cuidado detrás de los otros.  Ese plato me intrigaba y todo el tiempo me daban vuelta ideas por la cabeza.

A los pocos días, mamá fue a la ciudad a hacer compras.  Como siempre cuando iba, me quedé a cargo de los demás chicos.  En el momento en que el auto se perdió de vista en el camino, hice lo que siempre hacía durante los primeros diez minutos después de su partida.  Corrí al cuarto de mis padres (cosa que tenía prohibida), tomé una silla, abrí el cajón superior de la cómoda y revisé su interior como tantas otras veces.  En el fondo del cajón, junto a ropa interior suave y muy perfumada, había un alhajero cuadrado de madera.  Lo saqué y lo abrí.  Estaban los objetos de siempre: el anillo de rubí que le había dejado a mamá Hilda, su tía favorita; un par de delicados aros de perla que el marido de la madre de mi mamá le había regalado el día de su casamiento; y el anillo de compromiso de mi madre, que muchas veces se quitaba cuando ayudaba a papá en los trabajos al aire libre.

Una vez más, fascinada por estos preciosos tesoros, hice lo que toda niña desearía hacer: me probé todo, llenando mi mente con gloriosas imágenes de lo que para mí significaba ser una mujer adulta y bella como mi madre y poseer objetos tan exquisitos. No veía la hora de tener edad suficiente para manejar mi propio cajón y poder decirles a otros que no lo tocaran.

Ese día no me demoré mucho en esos pensamientos. Quité el terciopelo rojo que separaba las joyas depositadas en la cajita de madera de una astilla de porcelana blanca de aspecto nada extraordinario, hasta ese momento totalmente insignificante para mí. Saqué la astilla de la caja, la sostuve a la luz para examinarlo con más atención y, llevada por mi intuición, corrí al armario de la cocina, empujé una silla, trepé y bajé el plato. Tal como lo había imaginado, la astilla -tan cuidadosamente guardada junto a las únicas tres valiosas pertenencias de mi madre- correspondía al plato que había roto el día en que puso los ojos en mi padre.

Con más prudencia y respeto, repuse con mucho cuidado la sagrada astilla en su lugar junto a las joyas y la tela que la protegía. Ahora sabía a ciencia cierta que ese juego de porcelana guardaba para mi madre una serie de historias de amor sobre su familia, pero ninguna tan memorable como la que le había legado aquel plato en especial.  Con esa astilla empezó una historia de amor que actualmente va por el capítulo 53; ¡mis padres llevan cincuenta y tres años de casados!

Una de mis hermanas le preguntó a mi mamá si alguna vez el anillo antiguo de rubí podía ser de ella, y mi otra hermana reclamó los aros de perlas de la abuela.  Quiero que mis hermanas tengan esas bellas herencias de familia.  En cuanto a mí, bueno, me gustaría conservar aquello que simboliza el comienzo de la extraordinaria vida de amor de una mujer extraordinaria.  Querría guardar esa pequeña astilla.

Bettie B. Youngs    

Un Abrazo, que Dios te bendiga, te muestre su rostro, te sonría y permita que prosperes en todo, y derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y mucha Prosperidad; 
                   Beatriz, muchas gracias Alicia

29 de abril de 2013

29 de abril día del animal


Juana de Ibarbourou (Wikipendia)


Juana de Ibarbourou

Juana de Ibarbourou
Nacimiento
Defunción
15 de julio de 1979
(87 años)
Montevideo, Bandera de Uruguay Uruguay
Juana de América
Nacionalidad
Género
Cónyuge
Lucas Ibarbourou
Descendencia
Julio César
Juana de Ibarbourou, (Fernández Morales, de soltera), conocida popularmente como Juana de América, (8 de marzo de 1892, Melo - 15 de julio de1979, Montevideo), fue una poeta uruguaya. El 10 de agosto de 1929 recibió, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, el título de «Juana de América» de la mano de Juan Zorrilla de San Martín y una multitud de poetas y personalidades. Fue enterrada con honores de Ministro de Estado en el panteón de su familia del Cementerio del Buceo.

Residencia de Juana de Ibarbourou en Melo, Uruguay. Funciona actualmente como museo.
Nació en 1892, aunque ella proclamaba haber nacido en 1895. Su nombre era Juana Fernández Morales, pero se hizo conocida como Juana de Ibarbourou, tomando el apellido de su marido, el capitán Lucas Ibarbourou, con quien se casó a los veinte años. Su padre, Vicente Fernández, español de Galicia, nació en Lorenzana provincia de Lugo—, cuya biblioteca municipal lleva el nombre de la poeta. Su madre, Valentina Morales, pertenecía a una de las familias españolas más antiguas del Uruguay. Vivió hasta los 18 años en Melo. Sobre su niñez y sus vivencias allí escribió:
Fue mi paraíso al que no he querido volver nunca más para no perderlo, pues no hay cielo que se recupere ni edén que se repita. Va conmigo, confortándome en las horas negras, tan frecuentes (...) Allí volará mi alma cuando me toque dormir el sueño más largo y pacificado que Dios me conceda a mí, la eterna insomne (...)

Su primera residencia en Montevideo estaba ubicada en un solar de la calle Asilo Nº50, que con los años pasaría a ser el Nº 3621, entre las calles Pernas y Comercio.3 Allí vivió entre 1918 y 1921, y escribió sus tres primeros libros —Las lenguas de diamante, El cántaro fresco y Raíz salvaje—. Al comienzo su adaptación fue difícil porque rechazaba vivir en la ciudad. Con los años, sin embargo, terminó considerando a Montevideo como «su ciudad».1
En 1929 recibió el título de «Juana de América». Juana describió ese momento así:
(...) un grupo de jóvenes poetas me organizó en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, una fiesta inolvidable. La presidía don Juan Zorrilla de San Martín.(...) Santiago Cozzolino, el orfebre, había cincelado el anillo de oro simbólico que me ofrecían los poetas. El ambiente era solemne, con la muchedumbre, los himnos, los delegados de toda América, y otro hombre de estatura física pequeña, pero también magnífico y grandioso: Alfonso Reyes.(...) Y a través de discursos hermosos en que la generosidad juvenil iluminaba las palabras, llegó el momento culminante, el de la entrega del anillo. El Dr. Zorrilla de San Martín fue el designado para ello y lo hizo con unas palabras breves y muy hermosas que me quedaron grabadas en el corazón:
- Este anillo, señora, significa sus desposorios con América.

El 3 de octubre de 1947 fue elegida para ocupar un sillón en la Academia Nacional de Letras.1 En 1950 fue designada para presidir la Sociedad Uruguaya de Escritores. Cinco años más tarde fue premiada en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid por su obra. En 1959 se le concedió el Gran Premio Nacional de Literatura, otorgado ese año por primera vez. Al morir fue velada en el mismo Salón de los Pasos Perdidos en que fue nombrada «Juana de América». El gobierno del momento dispuso un día de duelo nacional y fue enterrada con honores de Ministro de Estado, siendo la primera mujer en la historia de Uruguay a la que se le otorgó tal distinción.

25 de abril de 2013



Cómo eliminar las verrugas de forma natural

Como eliminar las verrugas de forma natural
Las verrugas son crecimientos de la piel,  que están causadas por un virus y pueden variar en tamaño y en color. Pueden afectar a las manos, pies y cuello, pero pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo; aunque las verrugas no son cancerosas y no causan problemas de salud, pueden hacer que la persona que sufre este problema, se sienta incómoda e insegura, pero para tratar las verrugas puedes utilizar diferentes remedios, que de forma tópica, ayuden a eliminar las verrugas de la piel.

AJO: UN REMEDIO EFICAZ

El ajo es una opción muy saludable para añdir a tu dieta y tiene un valor añadido para deshacerte de las verrugas. El ajo, debes de aplicarle directamente sobre el área afectada de la siguiente forma: machaca un diente de ajo fresco hasta que formar una pasta espesa, y aplícalo direcetamente sobre la verruga, dejándolo actuar durante toda la noche, y cubrir con un vendaje limpio. Cuando te levantes por la mañana, retira la pulpa de ajo y limpia el área afectada. Repita este proceso cada noche hasta que la verruga se seque y se caíga; además el ajo ayudará a que en dicha zona no aparezcan nuevas verrugas.
El ajo funciona tanto con verrugas pequeñas como grandes, pero en estas últimas, puede tardar uno o dos meses en que desparezcan totalmente; sólo necesitas paciencia y constancia.

metodo de cinta adhesiva
Este método es adecuado para cualquier persona, incluso niños y se debe de colocar un pequeño trozo de cinta adhesiva sobre la verruga  durante seis días; pasado este tiempo la cinta se retira, y la verruga se empapa en agua durante unos pocos minutos. Después con una  lima de uñas o piedra pomez, deberás de frotar suavemente para eliminar la piel muerta. Aplica un nuevo pedazo de cinta adhesiva, y repite el proceso hasta que la verruga desaparezca, lo cual puede tardar hasta un par de meses.
Como eliminar las verrugas de forma natural

PIEL DE PLÁTANO

Dado que las cáscaras de plátano contienen ácido salicílico,  puede ayudar a secar las verrugas de la siguiente forma: corta un pedazo de piel de plátano, y coloca la cara interna de la misma contra la verruga, aguantado con un trozo de cinta adhesiva,  antes de acostarte por la noche. Puedes cambiar el vendaje una o dos veces por día, y repetir el tratamiento  hasta que la verruga desaparezca.

ZUMO DE LIMÓN

El zumo de limón, aplicado varas veces al día, puede ayudar a eliminar las verrugas de la siguiente forma: sumerge un algodón en zumo de limón y aplica sobnre las zonas donde tengas verrugas, durante varios segundos. Repite esta acción tres o cuatro veces al día hasta que la verruga se seque y se vuelva negra,  y caiga.
Imágenes cortesía de Fortimbras y robin_24

Publicado por:Gema Diez

23 de abril de 2013

de la web

Cuando un hombre deja a una mujer

Duele el desamor

Es triste y doloroso aceptar que el hombre que amamos con el corazón, haya depositado todo su amor en otra mujer; o que simplemente ya no nos quiere. Que los días de caminar de la mano, sonreír por cualquier pequeño detalle forman parte de un álbum de recuerdos que ocupará un lugar en nuestro corazón y mente; pero que con él no volverán. Que como las golondrinas se han ido; que los besos y abrazos de veranos insolentes se mudaron al invierno de la indiferencia en donde los besos ya no nacen; y los gestos son minúsculos encuentros “cordiales”.
Cuando alguien nos dice “ya no te quiero” o “ya no te amo más” la sangre se nos congela y forma escarcha, el corazón arremete enloquecido y precipitado, las lágrimas se ahogan en la garganta; y los proyectos del futuro se hacen añicos.

Afrontando el desamor

En ocasiones nos hacemos las indiferentes, miramos para otro lado, negamos lo que ocurre, pensamos “ya pasará”, y creamos una tela de araña de confusiones y esperanzas fantaseadas…
Nos comprometemos a ser de otra forma, pues asumimos que “por ser demasiado obsesivas en la limpieza” o “por aceptar a los amigos” o “por enojarnos cuando no nos escucha” o “por estar celosa de la compañera de trabajo que le envía mensajes de texto a cada rato”, por todo ello estamos perdiendo el amor de nuestro compañero.
Prometemos no decir, hacer, o pensar tal o cual cosa que pueda molestarlo a cambio de una “reflexión”, de una posibilidad de retorno, de que se quede a nuestro lado, de que no nos abandone. A veces tenemos la suerte de nuestro lado y él dice: “bueno”, “está bien”, “me quedo”, “lo intentamos”. Algunas veces resulta. Con esfuerzo, trabajo, y dedicación de ambas partes, el amor reflorece, y las aguas se encauzan. Pero la mayoría de las veces no es así, sólo logramos extender la agonía, estirar la sensación de abandono hasta los huesos, hasta hacernos idea de que se irá, que nada queda por hacer; y eso generalmente lleva mucho tiempo.

20 de abril de 2013





ERES UN ÁNGEL PARA ALGUIEN

Había una vez una niñita sentada en un parque. Todos pasaban por su
lado y nunca nadie se detenía a preguntarle que le ocurría. Vestida
con un traje descolorido, zapatos rotos y sucios, la pequeña niña se
quedaba sentada mirando a todo el mundo pasar. Ella nunca trato de
hablar, no dijo una sola palabra. Muchas personas pasaron pero nadie
se detuvo.

Al día siguiente yo decidí volver al parque a ver si la pequeña niña
estaba ahí. Sí, ¡ahí estaba!, en el mismo lugar en el que estaba
ayer. Con la misma mirada de tristeza en sus ojos.

Me dirigí hacia ella. Al acercarme noté que en su espalda había una
joroba. Ella me miró con una tristeza tan profunda que me rompió el
alma. Me senté a su lado y sonriendo le dije: "hola". La pequeña me
miró sorprendida y con una voz muy baja respondió a mi saludo.
Hablamos hasta que los últimos rayos de sol desaparecieron. Cuando
sólo quedábamos nosotros dos y todo era oscuridad alrededor, le
pregunté por qué estaba tan triste.

La pequeña me miro y con lágrimas en sus ojos me dijo: "porque soy
diferente".
Yo le respondí con una sonrisa: "lo eres".
Y ella dijo aun más triste: "lo sé".
Le contesté: "pequeña, ser diferente no es malo. Tú me recuerdas a
un ángel dulce e inocente".
Ella me miró... se sonrió y por primera vez sus ojos brillaron con
la luz de la alegría.
Despacio se levanto y me dijo: "¿es cierto lo que acabas de decir?"
Le respondí: "eres como un pequeño ángel guardián enviado para
proteger a todos los que caminan por aquí"
Ella movió su cabeza afirmativamente y sonrió.

Ante mis ojos algo maravilloso ocurrió. Su joroba se abrió y dos
hermosas alas salieron de allí. Me miró sonriente y me dijo: "yo soy
tu ángel guardián". Yo no sabía qué decir.
La niña me dijo: "por primera vez pensaste en alguien más. Mi
misión está cumplida".

Me levanté y le pregunté por qué nadie le había ayudado.
Ella me miró y sonriendo me dijo: "tú eras la única persona que
podía verme".
¡Y ante mis ojos desapareció!. A/D


  • Dime con quién andas, y lo sabrá tu marido.

  • No postees mañana lo que puedes publicar hoy.

  • El dinero no da la felicidad, la trae incluída.

  • Conmigo andarás descalza, pero con la barriga llena.

  • Si todo viene hacia Ud. es que está en el carril equivocado. ( de la web)





15 de abril de 2013

frases divertidas de El Rinconcito.

      Si la montaña viene hacia ti.....corre....es un derrumbe.





Quien habla mal de mí a mis espaldas; mi traste lo contempla



Si quieres que te sigan las mujeres, ponte delante.




La verdad no es absoluta y esto es absolutamente verdadero

                        



11 de abril de 2013

Infuciones naturales y gracias Gabriela ,de la web



10 infusiones naturales y saludables con lo que tenemos en la despensa


En esta ocasión les traigo, diez infusiones que podemos hacer con cosas que tenemos habitualmente en nuestra cocina, son infusiones distintas, la idea es descubrir nuevos sabores y que ademas cada uno tenga alguna aplicación saludable, sin mas que decir nos ponemos manos a la taza.
Infusión de Cúrcuma y Limón para el Hígado.
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El uso de la cúrcuma se remonta a mas de 2.500 años en la India, donde se utiliza comúnmente en la medicina Ayurvédica y Unani. La cúrcuma reúne una gran cantidad de beneficios para la salud, pero para nuestros propósitos, debe ser considerado como un agente limpiador del hígado, antiséptico y antibacteriano. Del limón ya todos sabemos las muchas virtudes, esta infusión es aconsejable tomarla en ayunas para lograr un mejor efecto es muy agradable y limpia el hígado de forma rápida y placentera
Se puede endulzar con miel para equilibrar.
Para una taza, utilizaremos el jugo de medio limón, agua caliente en cantidad necesaria y una pisca de cúrcuma digamos la punta de una cucharadita.
Infusión de Manzanilla y Jengibre para irnos a la cama.
remedio infeccion de orina 10 infusiones naturales y saludables con lo que tenemos en la despensa
Relajarse al final del día con un té que promueve un sueño profundo y placentero, pues la respuesta esta aquí.
La manzanilla es conocida por aliviar el estrés y tiene un efecto calmante en el cuerpo. El jengibre es anti-inflamatorio y ayuda a eliminar la mucosidad de las vías respiratorias de paso, lo que permite una respiración más eficaz y por lo tanto un sueño más agradable.
Para la preparación solo tenemos que poner una cucharadita de flores secas de manzanilla en agua hirviendo y le rayamos un poco de jengibre fresco, como siempre la medida es para un taza.
Infusión de Cayena, Canela y Limón para adelgazar.
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Pimienta de cayena, canela y limón se unen para acelerar su metabolismo y ayudarnos a conseguir un cuerpo en forma. La pimienta de cayena calienta el cuerpo, acelerando el metabolismo y  logrando que quememos más calorías (ademas es un excelente anticáncerigeno). La canela reduce el azúcar en la sangre y el colesterol LDL (colesterol malo) de paso también aumenta el metabolismo y aumenta los niveles de insulina. El Limón equilibra un poco de sabor y añade mas propiedades depurativas a la mezcla.
Por cada taza, 2 pizcas de pimienta de cayena, una rama de canela o 2 pizcas de canela en polvo, el jugo de medio limón y claro el agua caliente.
Infusión de Naranja, Menta, Canela y Miel, para el sistema inmune.
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Las naranjas están llenas de vitamina C, un antioxidante conocido que ayuda a proteger el cuerpo contra el daño celular y incrementa nuestras defensas contra la enfermedad. La canela y la miel tienen propiedades antisépticas, antivirales, antibacterianas y antimicoticas lo que significa que son eficaces para mantener a raya las infecciones. Por ultimo contamos con la menta que no sólo aporta frescura, sino que esta hoja verde que lleva consigo antioxidantes, vitaminas y minerales que te mantienen sano.
Jugo de media naranja, en un taza con agua caliente, una rama de canela o dos pizcas de polvo, una cucharadita de miel y 4 o 5 hojas de menta fresca.
Infusión de Zanahoria, Salvia y Cayena, para un piel hermosa.
zanahorias1 10 infusiones naturales y saludables con lo que tenemos en la despensa
El jugo de zanahoria está lleno de beta-caroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A, esta es esencial para la salud de la piel. La Salvia inhibe el crecimiento de bacterias y tiene propiedades anti-inflamatorias y la pimienta de cayena contiene vitaminas A y C, estas absorben los radicales libres que destruyen el colágeno de la piel.
Para hacer esta receta calentamos una taza de jugo de zanahoria sin llevarla a ebullición para no perder muchas vitaminas, la idea es calentarlo solo un poco. Ponemos un par de hojas de salvia fresca y una pizca de pimienta de cayena, dejamos que se asiente por unos minutos antes de consumirlo.
Infusión de Arándanos, Albahaca y Jengibre, para nuestro cerebro.
blueberries 10 infusiones naturales y saludables con lo que tenemos en la despensa
Los arándanos contienen antocianinas y flavonoides, que son capaces de cruzar la barrera sangre-cerebro. Estos antioxidantes liberan a nuestro cerebro de los radicales libres, que de lo contrario pueden conducir a la oxidación, pérdida de memoria, y la enfermedad de Alzheimer. El jengibre se utiliza comúnmente para evitar las migrañas y la albahaca reduce la tensión y la fatiga en el cerebro de forma natural.
Aplastamos una cucharada de arándanos, rallamos un poco de jengibre fresco y junto con 3 o 4 hojas de albahaca fresca, lo ponemos en una taza de agua caliente.
Infusión de Frutas, para la digestión.
apple pear 10 infusiones naturales y saludables con lo que tenemos en la despensa
El sabor de esta infusión es muy reconfortante y terroso. La pera y las rebanadas de manzana aportan pectina a la mezcla, y esta es una excelente fibra dietética. Ayuda a promover la digestión, previene la diarrea y el estreñimiento, reduce el riesgo de cánceres del tracto gastrointestinal y de colon. Las uvas púrpuras contienen quercetina, un pigmento vegetal que contribuye a la digestión, mientras que la canela actua estimulando el metabolismo.
Dos rebanadas de manzana, dos rebanadas de pera, 5 o 6 uvas moradas y una pizca de canela molida, las uvas la machacamos un poco y las rebanadas cortadas en cubitos para que sea mas fácil hacer la infusión, como en los casos anteriores las medidas son para un taza de agua caliente.
Infusión de Frambuesas y Jengibre, para ayudar con la menstruación.
la frambuesa1 10 infusiones naturales y saludables con lo que tenemos en la despensa
Las frambuesas son un tónico uterino, relajan y tonifican los músculos uterinos, según sea necesario; esta fruta también es beneficiosa durante el embarazo, aliviando las náuseas, ayuda a estabilizar la digestión y calmar la zona pélvica. De acuerdo con un estudio realizado en 2009, las mujeres que toman una dosis de jengibre durante su menstruación logran el mismo nivel de analgesia que lograrían tomando ibuprofeno.
Para una taza de agua caliente, unas 6 o 8 frambuesas machacadas y un poco de jengibre fresco rallado.
Infusión de Cayena, Cardamomo y Jengibre, contra el dolor.
cardamono 10 infusiones naturales y saludables con lo que tenemos en la despensa
Esta infusión especialmente indicada para personas con reuma y lumbalgia, la pimienta de cayena contiene capsaicina, un compuesto que hace picante pimienta pero también reduce los niveles de una sustancia química que transmite las señales de dolor al cerebro y de paso es anticáncerigena. El  jengibre y el cardamomo ambos han sido utilizados en la medicina ayurvédica para reducir el dolor y la inflamación.
Para hacer una taza precisamos una pizca de pimienta de cayena, un poco de jengibre fresco rayado y 4 o 5 vainas de cardamomo bien aplastadas.
Infusión de Albahaca y miel, para las náuseas.
albahaca 10 infusiones naturales y saludables con lo que tenemos en la despensa
Esta receta utiliza los efectos calmantes de la albahaca combinados con la miel para deshacerse de los dolores de estómago, náuseas, vómitos y síntomas. Es refrescante, tanto como energizante, lo que ayudará a reducir los síntomas, mantenerse alerta y lograr cierto bienestar.
Ponemos en una taza con agua caliente, 5 o 6 hojas de albahaca fresca con una cucharadita de miel revolvemos esperamos un para de minutos y listo.